Soy nuevo ¿cómo empiezo?

Soy nuevo ¿cómo empiezo?

© Juan Carlos Viana
Aunque se ha puesto todo el cuidado en la elaboración de esta información, el autor no se responsabiliza de cualquier daño material o personal que pudiera ocasionarse por seguir las instrucciones contenidas en estas páginas 

Los foros y listas de correo de modelismo ferroviario están llenos de esta pregunta o variantes de la misma. Cito algunas de las variantes más frecuentes:
Quiero comprarme una caja de iniciación ¿qué marcas me aconsejáis? ¿Qué es mejor, escala N o escala H0? ¿Qué es mejor, continua o alterna? ¿Me aconsejáis empezar con la opción convencional o meterme directamente en el mundo digital? ¿Qué central digital me aconsejáis? ...

Lo primero que debe tenerse en cuenta es que no hay respuestas definitivas a estas preguntas. Además hay que considerar que muchas veces al que responde le resulta inevitable desprenderse de su "religión" particular (escala, marca, sistema de vía, ...). Siendo honesto, lo único que puede aportarse son un conjunto de elementos que deben considerarse, junto con algunos criterios objetivos, que ayuden al que empieza a convertir sus gustos y necesidades en elecciones concretas.
Como es mejor no hablar de lo que no se sabe, me centraré en la escala H0, que es la única en la que tengo experiencia.  Eso me imposibilita para opinar en el  eterno debate N vs. H0, en el que objetivamente intervienen, sobre todo, el factor espacio, el detalle de modelos y la disponibilidad de material. Las cuestiones sobre tema y época influyen también.

Lo segundo a lo que hay que responder es a la pregunta ¿voy a dedicarme exclusivamente al material Renfe? Si la respuesta es sí, entonces no vale la pena contestar a más preguntas. Uno es un sufridor nato y estará dispuesto a pagar lo que sea por el escaso material disponible, sea en el "sabor" (digital, analógico, de producción reciente o de la legendaria Ibertren) que sea. Bromas aparte, empezamos con las preguntas.

¿Analógico o digital?

Elegida la escala, tema y época, probablemente ésta sea la primera pregunta a la que hay que contestar. Reconozco que en este tema no soy imparcial (no hay más que ver el nombre de esta web) y que tiendo a parafrasear una frase que leí una vez en internet ("sex is not the answer, is the question; the answer is yes") y decir que "digital no es la respuesta, es la pregunta; la respuesta es sí".

En cualquier caso hay algunos hechos que son objetivos:

El control digital ofrece muchas más posibilidades que el analógico (sonido, luces, desenganche automático, funciones adicionales), pero resulta más complejo y su curva de aprendizaje es más lenta. Este hecho, unido al mayor desembolso que exige, es una barrera para el que se plantea entrar en el mundo digital. La mayor componente tecnológica del control digital le ha colocado, además, en el habitual torbellino de desarrollo "a lo loco", lo que hace que uno no ha acabado de entender la versión n de un protocolo y sus posibilidades, cuando ya sale la versión n+1, sólo ligeramente incompatible con la n, es decir, no compatible del todo.

Por contra, el mundo analógico ofrece menos posibilidades (sonido, funciones complejas, ...) , pero es más sencillo de entender y, desde luego, es mucho más estable, en el sentido de que todo está inventado y todo es compatible. Y también es más barato. La excepción es probablemente todo lo relacionado con los aspectos de cableado, que son más complejos en el mundo analógico comparados con las variantes más sencillas de la opción digital (ver "Ya he elegido digital ¿y ahora qué?"). Hay que tener en cuenta que la realidad, en la mayor parte de los casos, se parece al planteamiento de cantones en una maqueta analógica pues, en circulación y salvo circunstancias extraordinarias, nunca hay más de un tren en el mismo cantón. Este hecho algunas veces se utiliza como argumento a favor de lo analógico, aunque también es verdad que la utilización de cantones no está, ni mucho menos, reñida con la opción digital.

Cuando uno se plantea no tener una maqueta estable, la mayor complejidad del cableado para analógico puede hacer la opción completamente inviable. Ya es suficientemente complicado montar y desmontar vía, para tener, además que pensar en aislar tramos, poner relés y llenarlo todo de cables. Aquí la opción digital, empleada para los aspectos de tracción, no tiene competencia: se monta la vía, se cablean dos únicos hilos desde la central digital y a jugar.

Muchos usuarios eligen una de las opciones (digital o analógico) y se preguntan si podrán seguir usando material de la otra opción, es decir si puede compatibilizarse el uso de la opción analógica y la digital. En el caso de uso de material digital en entorno analógico, todo depende de si el decodificador utilizado lo permite o no. En general, todos los decodificadores DCC modernos permiten su utilización en instalaciones analógicas en continua. El caso de compatibilidad máxima es el decodificador LokPilot de ESU que acepta señales digitales DCC y Motorola y señales analógicas en alterna y en continua, todo ello con detección automática por el propio decodificador. El caso de utilización de material convencional en entorno digital está mucho menos extendido y, en general, sólo se permite en algunas centrales DCC (por ejemplo de Lenz), utilizando una única locomotora que se controla a través de la dirección especial 0. Para manejar este caso, la central utiliza la característica de variación del semiciclo positivo frente al negativo de la señal DCC (ver ¿Qué hay realmente en las vías cuando se usa un sistema digital? para más detalle).

¿Alterna o continua?

Ésta, junto con la anterior y la de "¿H0 o N?" son las 3 preguntas estrella de todo el que empieza en el mundo del modelismo ferroviario. Lo primero que hay que tener claro es que esta pregunta sólo tiene realmente sentido si uno se ha decidido por la opción analógica, por que sólo en ella cabe diferenciar el tipo de alimentación del motor (tensión continua de polaridad y nivel variables o tensión alterna de nivel variable con sobretensión para el cambio de sentido). Cuando se habla de alterna o continua digital, de lo que se está realmente hablando es del protocolo digital que se maneja y/o del tipo de captación de corriente desde las vías (dos carriles o tres), pero no de la variante de alimentación eléctrica que ataca al motor (ver  "Alterna vs. continua tras la llegada del control digital" para fijar conceptos).

Aunque cada vez más marcas ofrecen material en alterna, la mayor parte de la producción de material motor no digital es en variante continua (DC).

Para mí, las ventajas del mundo de la alterna están más relacionadas con la captación de corriente (ver "¿Qué vía elegir?") desde la vía y con la extraordinaria calidad de la principal marca que surte el mercado de alterna, que con la propia naturaleza de la alimentación eléctrica. Esto último, que tradicionalmente estaba directamente ligado al tipo de motor, ya ha dejado de estarlo en la mayoría de los casos. Antes, un modelo de alterna montaba motores universales e inversores basados en relé y ahora ya (casi) todo son motores de continua controlados por inversores electrónicos, que incluyen la necesaria etapa de rectificación de la señal alterna.

¿Qué vía elegir?

Si uno ha optado por el mundo de "la alterna", tiene fácil elegir la marca de la vía: Marklin. Si uno ha optado por el mundo de "la continua" tiene muchas más marcas: Roco, Fleiscmann, Peco, ... Como indico en "Alterna vs. continua tras la llegada del control digital", el tipo de vía tiene, sobre todo, que ver con el tipo de captación de corriente, por lo que, estrictamente, el tipo de alimentación del motor es independiente del tipo de vía que se utilice.

Dependiendo de la marca elegida, habrá todavía un detalle para tener en cuenta: ¿con balasto o sin balasto?. Marklin ofrece vía de 3 carriles con balasto (vía C) y sin balasto (vía K). Roco, Fleischmann, Peco y otros ofrecen vía de dos carriles, en ocasiones con y sin balasto. Si se desea realizar maquetas muy realistas y se está dispuesto a trabajar duro para lograrlo, la mejor opción es utilizar vía sin balasto y aplicar éste posteriormente y pintar el resultado convenientemente a continuación. Sin embargo, no todos los aficionados están dispuestos a trabajar tan duro y para ellos la opción de vía con imitación de balasto incorporada es suficientemente atractiva.

Independientemente de que se use una vía de 2 carriles o de 3, hay un aspecto que no suele tenerse mucho en cuenta al principio: la geometría del sistema de vías. Todos los fabricantes de vía, en algún punto de sus catálogos incluyen un diagrama o conjunto de diagramas que resumen las posibilidades de interconexión de los diferentes elementos (desvíos, cruces, rectas, curvas, ...) para construir estructuras típicas que aparecen en cualquier maqueta (curvas en vía doble, enlaces entre vías, grupos de desvíos para construcción de una playa de vías paralelas, desdoblamientos, ...). La geometría de un vía tienen que ver fundamentalmente con:

Lo habitual es elegir una vía de acuerdo con el sistema de captación de corriente que uno usa, con la estética de los carriles, traviesa y balasto (si existe) y con aspectos generales de robustez mecánica y de conexiones. Luego, si la geometría no se tiene en cuenta, cuando uno se encuentra en pleno diseño de su maqueta, puede descubrir horrorizado que la pobreza en geometría puede hacer que sus estaciones parezcan "de mecano" y no resulten lo suficientemente creíbles y vistosas. Antes de elegir, suele ser muy útil utilizar algún programa de diseño, que incluye librerías con las gamas de los fabricantes más habituales, para hacerse una idea de las posibilidades, en cuanto a la construcción de estructuras de vía, que cada una tiene.

Para hacerse una idea de lo que estamos hablando, los siguientes diagramas muestran la oferta de vía de dos carriles de la marca Piko

Si uno sigue buceando en los catálogos de los fabricantes, especialmente en aquellos que tienen varias gamas de vías, se encontrará inmediatamente con el concepto de código. El código de una vía, que se expresa con un número, está relacionado con la altura del carril y, en concreto, es dicha altura expresada en milésimas de pulgada (es decir, el código 83 de la vía RocoLine tiene una altura de carril de 2.1mm (83*25,4/1000). Lo habitual es que en el carril no se respete estrictamente la escala, porque se daría lugar a una vía demasiado débil o que precisaría de pestañas muy finas en el material rodante, lo que al final incrementa el riesgo de descarrilamiento. Para poder hacerse una idea de lo ajustado a la realidad de un código, baste indicar que el carril según norma UIC-60, muy utilizado en la realidad, tiene una altura de 172 mm, lo que llevado a escala H0 correspondería a un código 78 (altura 1.9 mm), lo que puede resultar demasiado bajo si se utiliza material rodante no equipado con ruedas de pestaña fina.

Llegados a este punto surgen inmediatamente las siguientes preguntas ¿puedo mezclar marcas?, ¿puedo mezclar códigos?. Pues todo puede hacerse en la vida, sobre todo si los fabricantes ofrecen vías de transición con vías de otras marcas o con vías propias con otro código. Aparte de las cuestiones estéticas que pueden afectar a la decisión y hacer que nuestra instalación parezca más una colcha de patchwork que una maqueta, está el hecho de que la mezcla de códigos diferentes, si no se usan elementos de transición adecuados, dan lugar a discontinuidades de nivel en el carril, lo que provoca ruidos (esto a veces se percibe como una ventaja) y problemas en los aros de adherencia del material motor. El uso de la lima para uniformizar la situación se desaconseja para no comprometer los tratamientos superficiales que los fabricantes realizan sobre el carril.

Ya he elegido digital ¿y ahora qué?

No basta con haberse decantado por la opción digital; hay que elegir hasta dónde quiere uno llegar dentro del mundo digital. El mínimo, evidentemente, es la digitalización de la tracción (locomotoras y automotores), pero ¿hasta dónde se puede llegar? Podemos establecer los siguientes niveles de utilización:

¿Qué central digital me compro?

Desde luego es muy difícil valorar correctamente los factores a la hora de elegir una central digital, y más cuando se empieza, pues es el momento en que uno tiene menos claro qué es todo lo que debe tenerse en cuenta. Antes de pensar en las marcas, los modelos, los precios y en si me compro un set de iniciación que ya trae la central por un precio muy apañado, conviene pensar en algunas cuestiones:
  1. Monoprotocolo vs. multiprotoco

  2. En principio, si uno va a usar un único estándar de protocolo (NMRA DCC, Marklin Motorola, ...), no tiene sentido decidirse por la compra de una central multiprotocolo, que será, en general, más cara y cuyas prestaciones podrán verse más comprometidas (ese es, por ejemplo, el caso de la Intellibox cuando se envían simultáneamente mensajes DCC y Motorola).
     
  3. Central "todo en uno" vs. central "en kit"

  4. Existen marcas, como Ulhenbrock en el caso de la Intellibox, que integran una central con capacidad para manejar tanto locomotoras como desvíos y rutas, un booster para alimentar directamente la vía y una interfaz para manejo desde PC. Otras marcas, como por ejemplo Lenz, optan por separar cada uno de los componentes (mando, booster, interfaz con PC, ...). Esto es como cuando uno se compra un combo de DVD y video: sale más barato y es muy cómodo porque está todo en la misma caja, pero cuando se estropea, se estropea todo.
     
  5. Evolución en las necesidades/querencias

  6. "Teniendo en cuenta que soy un novato en el mundo digital, que sólo quiero manejar tres o cuatro locomotoras y que voy a seguir manejando desvíos en analógico, lo tengo claro: con algo muy pequeño me vale". Esto lo he leído muchas veces en foros y siempre he pensado ¿qué habrá sido de este compañero de afición un año o dos después? Probablemente tenga más locomotoras de las inicialmente previstas y se esté pensando manejar accesorios en digital (eso si no le ha picado el gusanillo de intentar lo del control por PC de su maqueta). En esa situación, de poder volver atrás en el tiempo, lo más probable es que ya no tuviera tan claro lo de "con algo pequeño me vale". Algunas veces tiene mucho sentido prever que vamos a meternos en más líos de los que tenemos pensado.
     
  7. Soporte, tiendas, grupos de usuarios

  8. A veces es mejor comprarse la misma central que tiene mi amiguete que sabe mucho o que dominan en la tienda en la que compro habitualmente o que tienen la mayoría de los usuarios de mi foro favorito, que irse a lo más estratosférico del mercado en solitario. Este aspecto nunca se pondera lo suficiente y a veces es la diferencia entre disfrutar de la compra o vivir mucho tiempo en el infierno


Lo anterior está muy bien, pero la realidad es que nuestra afición está llena de situaciones en que la compulsión por comprar ese "fantástico set de iniciación digital que me venden en Alemania por un precio de escándalo" lo condiciona todo y "mañana mismo hago el pedido y luego ya iremos viendo". Pensando en que lo anterior pasa más a menudo de lo que parece, ahí va un prontuario con las opciones más habituales. No se incluye el nuevo producto que Marklin tiene previsto lanzar al mercado (Marklin Systems), por desconocimiento del autor; se aconseja consultar la página de Antonio Martínez sobre el asunto (y toda su web, que es magnífica)
 

Este equipo integra, en una misma caja, una central multiprotocolo con capacidad para controlar locomotoras (mando doble), accesorios y rutas (teclado), un booster de 3 Amp. y una interfaz con PC. Permite el manejo simultáneo de 80 direcciones de locomotoras en formato Motorola (255 si se usan decodificadores de Uhlenbrock), 9999 en formato DCC y 122 en formato Selectrix, todo ello con posibilidad de direccionameiento virtual de hasta 4 dígitos. Con esta central se pueden manejar 14 pasos de velocidad si se usa el formato Motorola, 14/27/28/128 si se usa DCC y 31 con Selectrix. Permite definir y controlar hasta 8 multitracciones de hasta 4 locomotoras cada una. También permite controlar simultáneamente 320 direcciones de accesorios en formato Motorola y 2048 en formato DCC. En cuanto a capacidades de conexión, además de contar con un puerto serie para la conexión de PC, permite la conexión de boosters DCC (hasta 15) y Marklin (hasta 15), de dispositivos Loconet, de dispositivos equipados con bus Marklin-I3C y de dispositivos de retroseñalización s88 y compatibles (de 1 a 31 directamente y hasta 128 a través del bus Loconet, con un total de 2048 contactos de retroseñalización). Las capacidades de acceso a programación con los protocolos manejados son completas.
La central puede ampliarse con boosters, el mando adicional doble IBControl, el mando simple Fred, el mando infrarrojo IRIS y con el IBSwitch, capaz de manejar desvíos y rutas predefinidas (hasta 20 saltos por ruta, con posibilidad de definir subrutas) con criterios de dependencia y control de bloqueo.
La intellibox no permite el control de una locomotora analógica asignándole una dirección digital especial (0). No se comercializa en sets de iniciacion.
Valoración: central avanzada, con gran capacidad de ampliación.
Precio orientativo: 450€
 
  Esta central es, básicamente, una central Intellibox, en la que el soporte para los protocolos Motorola y Selectrix se ha sustituido por el soporte al protocolo FMZ de Fleischmann (con manejo de hasta 119 direcciones). El autor no tiene constancia de la posibilidad de manejar rutas. La Twin Center, corazón del sistema Twin Technik de Fleischmann, puede ampliarse con boosters, el Twin-Control (equivalente al IBControl) y con mando manual.
La Twin-Center no permite el control de una locomotora analógica asignándole una dirección digital especial (0). Se comercializa en sets de iniciacion, con precios más atractivos respecto a la adquisición individual.
Valoración: central avanzada, con gran capacidad de ampliación.
Precio orientativo: 550€
 
  Daisy es un mando con capacidad para conectarse con centrales equipadas con Loconet, en cuyo caso actúa como simple mando o con posibilidad de conectarse al componente Power-2, en cuyo caso constituye un sistema de control autónomo conocido como Daisy System. Como sistema autónomo, puede utilizarse en modo analógico o en modo digital. En este último caso ofrece capacidad multiprotocolo (simultáneamente DCC y Motorola nuevo y viejo ) sobre 255 direcciones Motorola y 9999 direcciones DCC (14 y 28/128 pasos de velocidad). También puede controlar hasta 256 accesorios en formato DCC y Motorola (no simultáneamente). El sistema incluye capacidad para manejar la programación de elementos y puede ampliarse con boosters y con dispositivos Loconet.
Daisy permite, en modo digital, el control de una locomotora analógica asignándole la dirección digital especial 0 si sólo se utiliza el protocolo DCC. No se comercializa en sets de iniciacion.
Valoración: central media, con poca capacidad de ampliación.
Precio orientativo: 200€
 
 
 

El Tren Digital


Fecha: 13/07/2003           Última actualización: 31/07/2003